jueves, 29 de noviembre de 2012

Hector Flores, Jr., un pequeño de apenas siete años de edad, ocasionó incomodidad en su escuela debido a que durante un mes no dejó de pitar a causa del silbato de un patito que se había tragado...

Hector Flores ingirió el objeto mientras nadaba en una piscina y que hacía ruidos extraños y molestos cada vez que reía, ya que el silbato se había alojado en una arteria cerca de su pulmón.
Se tragó un silbato y pitaba cada vez que se reía


En un inicio, los doctores atribuyeron el problema un tema psicológico en el niño, pero el padre, insatisfecho con el diagnóstico, filmó a su hijo haciendo esos chirridos para presentar pruebas de que había algo más. Al ver la cinta, los doctores le practicaron una endoscopía al pequeño Hector y fue ahí cuando hallaron el silbato. Hector Flores, Jr. está fuera de peligro y ya ríe con normalidad.

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